Siento a cada paso mil susurros que me incitan a entregarme a tí, lloro de lamento paseando y regalando más que amores. Es mucha la intranquilidad que me rodea y que me inquieta, el no saber de tí. Ahora que es tan tarde pienso en adentrarme. Mío, te siento siempre aunque no eres mío. Más con todo y tanto que me quisiste amar. Retomando mi camino sin escudo, sin orgullo ahora me resbalo, y me lastimo cuando me doy cuenta de la realidad. Te perdí ahora siento que me voy, inevitablemente yo no vivo una derrota más. Te perdí no pienses que me quedo aquí, no intransigente vuelvo a tí, desnuda al fín sin preocuparme qué dirán de mí . Es una obsesión que me camela, me atormenta y que me postra a tí, es el mar que viene y me traga, amo sin escupir; amores. Te perdí una razón para vivir, sólo tú, mi fantasía, pues es a tí a quien yo daría mi vida. Mi malestar, mi locura, mi fé, que se van tras de tí . Miles de pasos ardiendo que hoy forman parte de mí. La oscuridad de mi alma me encierra y me esfuerza a sentir que no hay ni un camino. Bien, te perdí y el tiempo que te resté aquí, no olvides: "siempre fuiste mío" .
domingo, 7 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario