sábado, 5 de septiembre de 2009


Ayer estuve recordándote, recordando cuando estábamos juntos. Cerré mis ojos para poder mirarte y te desvaneciste al querer acariciarte. Al oír aquella canción que me escribiste, por mi rostro rodaron miles de lágrimas. Lágrimas que expresaban cuanto te quise, lágrimas que me quemaban el alma. Sí, me la pase todo el día pensando en ti, pensando en donde estarías. Entre que brazos dormirías, y porque no estabas junto a mí. Y después de tanto pensar y preguntarme porque te fuiste, porque de mi lado huiste y no te dejaste amar, llegué a la conclusión que tal vez no te saciaban las caricias que día a día te regalaba, y que mis besos te cansaban….

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