Tú el
inalcanzable, el
imposible, el hombre que yo esperaba un día
tener, la razón de mis deseos. Tú el deseable, el impasible, ángel prisionero de quien
no te ve, el que yo siempre
soñé.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hubiera dado mi vida, por curarte las heridas.
Se puede soñar y podemos crecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario