
Estoy convencida de que me ha unido un sentimiento repentino. Es hermosa esa seguridad, pero la inseguridad es más hermosa. Imagino que como antes no te conocía, no había sucedido nada entre vos y yo. Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillosen los que hace tiempo podríamos habernos cruzado? Me gustaría recordarlo-quizá un encuentro frente a frente, alguna vez en una puerta giratoria, o algún "lo siento"o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,pero conozco la respuesta. No recuerdo. Me sorprendería de saber que ya hace mucho tiempo que la casualidad juega conmigo, una casualidad no del todo preparada para convertirse en mi destino, que me acercaba y alejaba de vos, que se interponía en mi camino y que conteniendo la risa me apartaba a un lado. Hubo signos, señales, pero qué hacer si no eran comprensibles. ¿No habrá revoloteado una hoja de un hombro a otro hace tres años o incluso el último sabado? Hubo algo perdido y encontrado. Quién sabe si alguna pelota en los matorrales de la infancia. Hubo picaportes y timbres en los que un tacto se sobrepuso a otro tacto. Maletas, una junto a otra, en una consigna. Quizá una cierta noche el mismo sueño desaparecido inmediatamente después de despertar. Todo principio no es mas que una continuación,y el libro de los acontecimientos se encuentra siempre abierto a la mitad.
-Te quiero tanto !
No hay comentarios:
Publicar un comentario